Terra
Terra
 
 

Terra Magazine

› Terra Magazine › Cultura › Comportamiento

"Maltrato" en México a migrantes centroamericanos

Wikimedia/Gentileza
Una calle de Santiago Niltepec, en Oaxaca, uno de los estados más pobres de México.

Mauricio Torres
Distrito Federal, México

Organizaciones humanitarias como la Casa del Migrante denunciaron que el pasado 31 de marzo, en la comunidad de Las Palmas, municipio de Niltepec (estado de Oaxaca), alrededor de 100 indocumentados centroamericanos que viajaban en un tren de carga con rumbo a la frontera norte de México fueron sometidos violentamente por 50 agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Secretaría de Marina. Algunas versiones señalan que los migrantes no sólo fueron perseguidos y golpeados, sino que el personal federal ingresó al poblado, inspeccionó casas e incluso cometió abusos sexuales. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos ya investiga el caso e informó que cuenta con evidencia fotográfica.

Los sucesos también despertaron la queja de Honduras y de El Salvador, que enviaron notas diplomáticas al gobierno mexicano pidiendo que se aclare lo ocurrido. Guatemala, de acuerdo con su primer secretario y cónsul, Jorge Alberto Figueroa, procedió de la misma forma, aunque hasta el momento ningún guatemalteco se ha dirigido a la embajada para realizar declaraciones sobre el asunto.

En entrevista con Terra Magazine, Figueroa explicó que Oaxaca es, después de Chiapas, la entidad donde son apresados más centroamericanos. Además, como "paso obligado para ir al norte", ha resultado "el lugar más crítico", porque ahí los indocumentados han sufrido accidentes y se han presentado situaciones como la que se dio en Ixtepec a principios de 2007. En aquella ocasión -relató-, un grupo de migrantes, la mayoría guatemaltecos, fue secuestrado por delincuentes vinculados con policías municipales.

El diplomático señaló que debe controlarse la seguridad en la frontera entre Guatemala y México. Sin embargo, admitió que la frontera es "muy porosa" y afirmó que a través del intercambio comercial y laboral debe impulsarse que se convierta en un lugar "de oportunidades" que permita prestar mayor atención al flujo migratorio y fomente "el desarrollo que ambos países necesitan".

Entrevista

Terra Magazine: ¿Históricamente, cuál ha sido la actitud de México hacia la migración guatemalteca? ¿Ha habido diálogo o confrontación?
Figueroa: No ha sido de confrontación, sino de procesos de repatriación que intentamos que sean ordenados, ágiles y dignos para las personas que han sido detenidas. En este gobierno (de Felipe Calderón) se han dado mejoras en el trato a los guatemaltecos. Puede suceder algo como lo de Oaxaca u otra situación complicada, porque las instituciones no son las que fallan, sino que hay malos funcionarios. Ha habido casos de abuso de autoridad o violación de derechos humanos, pero en muchos de ellos no están involucrados el INM o la Policía Federal Preventiva (PFP). En algunos sí, es cierto, pero hemos tenido una respuesta ante el reclamo. Nos han contestado, ha habido remoción de funcionarios. No creo que haya una política de confrontación, y debemos entender que la migración hay de que verla desde distintos puntos de vista, y que uno es el de la seguridad. México tiene todo el derecho de proteger su territorio y sus ciudadanos. No estamos de acuerdo cuando se cometen estos abusos de fuerza o estas violaciones a los derechos humanos, que han sido responsabilidad de autoridades estatales y municipales que muchas veces desconocen los procedimientos o las leyes, eso está claro.

Terra Magazine: ¿Cuáles son esas malas prácticas que les han sido reportadas de parte de las autoridades estatales y municipales?
Figueroa: Mencionamos el caso de Ixtepec porque es el que tenemos más documentado: hubo golpes, detención ilegal, privación de la libertad, secuestro, violaciones... Una detención es ilegal porque no respeta la Ley General de Población, que establece que las únicas autoridades capacitadas para detener migrantes son la PFP y el INM. Una policía municipal puede hacer una detención sólo si la acompaña algún funcionario del INM, que debe velar por la seguridad, ya que dentro de un grupo de migrantes no todos van a ser necesariamente personas pacíficas. Puede haber uno que se violente. Cuando es así, no nos oponemos, pero cuando se les detiene y no se les pone a disposición del INM, ahí sí decimos que eso no debe ser así. México es un país grande, pero debe capacitarse a estas personas para que sepan qué hacer cuando vienen migrantes: acudir al INM y notificar que hay unas personas de origen guatemalteco, por ejemplo. Y ya Migración hará lo que corresponda.

Terra Magazine: ¿Hay un doble discurso o un desfase entre las exigencias que México a Estados Unidos sobre el trato a los migrantes mexicanos en la frontera norte y lo que el hace con los migrantes centroamericanos en su propio territorio?
Figueroa: México solicita al gobierno de Estados Unidos lo que nosotros les pedimos a ambos gobiernos. Voy a tomar las palabras del presidente (de Guatemala) Álvaro Colom en su visita a México hace unos meses, cuando se le hizo esa misma pregunta. Él decía que lo que habría que ver es una solución integral, porque lo que nosotros pedimos a México es lo mismo que México le pide a Estados Unidos, y es lo mismo que nos piden a nosotros otros países, porque Guatemala también es un país de tránsito, destino y expulsión. Entonces, no podríamos decir "México está incumpliendo esto", si al mismo tiempo no miramos lo que nos pasa internamente. Y así son casi todos los países. Siempre va a haber un migrante en algún país. Yo diría, como el presidente Colom, que tenemos que buscar esa solución integral.

Terra Magazine: En un mundo globalizado, en el que la migración aumenta y se hace más compleja, ¿qué camino deben tomar las naciones para que el flujo migratorio se dé dentro de cauces democráticos, que fomenten el desarrollo y combatan la pobreza?
Figueroa: Corresponde a cada país ir mejorando su situación interna. En la medida que haya oportunidades de empleo, salud y educación, los flujos migratorios irán disminuyendo. Ahora se mira a Estados Unidos como el lugar donde se puede ganar más dinero. Lo que gana un campesino guatemalteco en un año se puede ganar en uno o dos meses en Estados Unidos. Sin embargo, a la larga el precio es mucho más alto, por lo que cuesta a la persona emigrar, dejar su familia, su tierra, sus costumbres. Lo ideal es combatir la pobreza y tratar de establecer mecanismos con los países-destino de esta gente. A Estados Unidos, por ejemplo, se le ha pedido que exista un programa temporal de trabajadores, como Guatemala y México lo tienen con Canadá. La intención de muchos no es irse y quedarse a vivir en Estados Unidos; para mucha gente sería mejor si fuera un trabajo de algunos meses y después pudieran regresar a su país. Hace falta establecer esas políticas. Guatemala y México vamos trabajando cada día más en ese sentido, y los problemas que se han suscitado tratamos de resolverlos por los canales establecidos. Hemos tenido esa respuesta de México, la de querer cambiar las cosas y quitar la imagen negativa que a veces sale de nuestros gobiernos.

» Hable con Mauricio Torres

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

Terra Magazine

Terra Magazine América Latina, Vea las ediciones en español