|
Reproducción
Para huevones y huevonas: el secreto está en organizarse para disfrutar.
|
Cintia Neve
Distrito Federal, México
Lograr una vida valiosa y placentera sin matarnos en el intento requiere de un proceso de entrenamiento custodiado por expertos. Suzanne Cane y Olvera tiene mucha experiencia en el tema: es autora de la serie Huevón, cuatro divertidísimos libros íntegramente dedicados a perfeccionar el arte de, como dicen los mexicanos, "echar la hueva". Porque no es tan fácil hacerlo y porque, como ella misma afirma, "si no puedes gozarla, no es una verdadera hueva".
Suzanne nació en Nueva York. Es maestra en letras inglesas por la City University of New York (CUNY) y cursó estudios en economía política en la Universidad de la Américas así como en Tecnología Educativa en la Michigan State University. Está esperando su jubilación como maestra del Colegio Americano de México, donde impartió clases de Economía Política durante más de 20 años. Es autora de El pequeño instructivo para ser un huevón sin fracasar en la vida, Sabiduría para los huevones (y las huevonas también), Guía para ser un perfecto huevón (y huevona), y el más reciente, Amor para huevones y huevonas.
Sentada en un cómodo sillón de su departamento de la colonia Condesa, en el Distrito Federal mexicano, Suzanne recuerda cuando partió de su ciudad natal, Nueva York, para pasar 6 meses de aventura en México. Esos seis meses se alargaron a más de 40 años y una nueva nacionalidad, un matrimonio, cuatro hijos y cinco nietos. Hoy, a punto de jubilarse, cuenta los días que le faltan para poder ejercer el oficio que viene profesando a través de sus cuatro libros: echar la hueva a tiempo completo. Y parece que va por buen camino, ya que el Pequeño Instructivo para ser un huevón sin fracasar en la vida ha tenido tanto éxito que ya va por su reimpresión número 16 (hay más información al respecto en la página web www.huevoneria.com).
Entrevista
Terra Magazine: Muchos crecimos bajo el paradigma de que si trabajas 16 horas al día, llegas a tu casa a dormir, te levantas y te vas a trabajar de nuevo eres una persona honesta. Si no, eres un huevón. ¿Es así?
Suzanne: Ser huevón significa mucho más que simplemente echarla. En Estados Unidos ser huevón es como un pecado social, pero en México no es tan así. En realidad, no cualquiera es un huevón. Para serlo bien hay que usar el sentido común. Muchos se dicen huevones pero no lo son verdaderamente: viven angustiados porque dejan todo para último momento, pero eso les cuesta más tiempo, trabajo y energía. Lo que algunos no entienden es que ser huevón con éxito no significa no hacer nada; más bien se trata de no trabajar más de lo necesario. Si haces las cosas bien desde la primera vez, no tendrás que volver a hacerlas.
Terra Magazine: He conocido a pocos privilegiados que han crecido en un ambiente donde echar la hueva no sólo no es castigable, sino que, por el contrario, es algo loable y que debe aprenderse como parte de la vida. ¿Un huevón nace o se hace?
Suzanne: Bueno, yo nací huevona. Mi mamá tuvo que esperar 24 horas para que saliera de su panza. Sin embargo, he tenido que batallar en contra de eso toda mi vida, por esto de que algunos sitios eso no es muy bien visto. Poder presumir de echar la hueva depende en parte de donde vives, como decía antes.
Terra Magazine: ¿Cómo nació la idea de la serie Huevón?
Suzanne: Fueron mis alumnos los que me inspiraron para hacer el primer libro de la serie, El pequeño instructivo de cómo ser huevón sin fracasar en la vida. Un día le dije a un alumno que se moviera del lugar donde estaba. En vez de levantarse y caminar hacia otro pupitre, lo que hizo fue levantarse en el mismo lugar, tomar su pupitre y arrastrarlo hasta el lugar en el que debía colocarse. No podía creer que el chico respondiera de esa manera sólo por no hacer el esfuerzo de salirse del lugar y mover el banco... La ley del menor esfuerzo, que le dicen... Y todos los días se repetía en diferentes situaciones. Lo que pasa es que muchas personas quieren una buena vida, pero no todos entienden que para llegar a ser un verdadero huevón hay que trabajar un poco.
Terra Magazine: ¿Y después de que lo escribió, que le dijeron sus alumnos?
Suzanne: Una alumna con la que había estado discutiendo el "método" durante el proceso de escritura del libro, me dijo un día: "Maestra, usted tiene razón: si hago mis tareas el viernes, cuando llego a mi casa, me queda el fin de semana completo para hacer lo que quiera y no voy a tener que preocuparme el domingo a la noche, porque ya tengo la tarea hecha". Escucharla decir eso fue muy gratificante, porque entendió la idea de que -como siempre digo- si no puedes gozarla, no es una verdadera hueva.
Terra Magazine: Lo que usted propone es un esquema de organización a través del cual optimizar el tiempo con menor esfuerzo y mayor rendimiento, ¿no?
Suzanne: Sí, es que el chiste de la hueva es aprender a hacerlo bien. El secreto de todo esto es un sistema de organización que, si bien requiere esfuerzo al principio, te ahorra tiempo y trabajo en las ocasiones siguientes. No es un sistema complejo, más bien es casi de sentido común: si haces las cosas bien, las haces una sola vez, te ahorras el tiempo y esfuerzo de volver a hacerlas. Si las haces rápido, enseguida te las sacas de encima y puedes disfrutar tu descanso. La idea es utilizar métodos eficientes para no tener que empezar de cero cada vez. Además, este sistema te dejará tiempo libre para desarrollarte como persona.
Terra Magazine: Cuando pensamos en lo que da más hueva, inmediatamente solemos remitirnos al trabajo. Sin embargo, usted cita en su libro otras situaciones de la vida cotidiana que se pueden evitar.
Suzanne: Hay muchísimas... El coche, por ejemplo. Es cierto que es como una señal de status, pero en realidad si haces cuentas de cuánto te cuesta mantener tu auto, entre seguro, gasolina y estacionamientos, sumado al trabajo de estacionarte cada vez que vas a un lugar, el estrés de manejar con el tráfico que hay -en el DF es siempre y en todas direcciones-, es mejor que te tomes un taxi. En estas condiciones, te cuesta más barato tomar taxis para todos tus traslados que mantener tu coche. Por eso creo que los mejores inventos son los hoteles, aviones y restaurantes: allí todo está hecho, no hay que hacer nada más que esperar que te sirvan. Y si te parece que esto es caro, nada más ponte a hacer cuentas de cuánto te costaría el hacerlo tú mismo. Debes ahorrar tu valioso tiempo y esfuerzo, y guardarlos para echar la hueva a gusto.
Terra Magazine: ¿Esta filosofía puede aplicarse también a la pareja?
Suzanne: Claro, por eso publiqué Amor para huevones y huevonas. Las estadísticas dicen que en México la tasa de divorcios creció dramáticamente de 3,2 en 1970 a 11,4 en 2004. Nada cuesta más trabajo que una mala relación, así que es mejor hacer las cosas bien la primera vez, para no tener que volver a empezar toda la rutina de buscar a alguien, conocerse, intentar... Amor para huevones y huevonas funciona como una especie de instructivo para evitar las malas relaciones a tiempo y hacer lo necesario para que la relación que tienes -o que tendrás- funcione aceitadamente. Así se puede evitar la hueva de volver a empezar. Tenemos que aprender a aprovechar al máximo el tiempo y la energía que tenemos para vivir una vida valiosa y gratificante sin necesidad de matarnos durante el proceso.
Terra Magazine