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Reproducción
La reedición de Luc Orient es una excelente oportunidad para conocer un poco más los cómics europeos de fantasía y aventura, según Cláudio Martini.
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Cláudio Martini
Campinas, Brasil
En 1968, mientras Brasil estaba zambullido en la dictadura militar con la instauración del AI-5, uno también podía zambullirse en un universo nuevo de aventuras y humor que brotaba de las páginas coloridas de una pequeña revista con solamente 28 páginas que empezaba a llegar semanalmente a los quioscos del país. Era la versión brasileña de la famosa revista Tintín, que desde 1946 se publicaba en Bélgica y desde 1948, en Francia.
Muchos personajes clásicos del Comic francobelga fueron presentados a los nuevos lectores brasileños, en contrapartida a los superhéroes que ya dominaban nuestro imaginario: el incansable Tintín, el cowboy Lucky Luke, la pareja Blake & Mortimer, el imbatible Asterix, el piloto Michel Vailant, el agente Bruno Brazil (de William Vance, autor también del excelente XIII, recientemente publicado aquí).
Entre ellos había también un raro serial de ficción científica que tenía el nombre del personaje principal: Luc Orient. En su primera aparición en Brasil, el héroe enfrentaba al tirano Sectan, en el planeta Terango, con la ayuda de la bien organizada resistencia local.
Obra del dibujante Eddy Paape y del guionista Greg, el serial fue creado para ocupar el espacio de historias de ficción científica en la revista Tintín. El resultado es una mezcla de Flash Gordon con Roger Moore, contando también con el científico sabelotodo Dr. Hugo Kala y la bella Lora para formar el trío de personajes principales.
Con grandes nombres de la ficción científica que aparecieron después de esta creación de Paape, como Jean-Claude Forest y su Barbarella, Moebius y su mundos infinitos, Philippe Druillet y su arte espacial delirante, Caza y tantos otros, Luc Orient fue relegado al olvido y sus álbumes entraron para la lista de agotados.
Este año el editorial belga Lombard está rescatando las aventuras del héroe, dibujadas durante más de dos décadas, que estaban hace más de diez años sin ser reeditadas, en una edición integral del serial que agrupa cuatro historias en cada volumen y del que acaba de salir el 4º libro.
Las historias tienen como escenario tanto la Tierra como otros mundos y traen extraterrestres, fenómenos paranormales, experiencias genéticas y monstruos. Aunque hayan envejecido un poco, ellas presentan dibujos, colores y composiciones cautivantes; paisajes, vehículos y seres extraterrestres dibujados con creatividad y talento; mucha acción; villanos y tiranos memorables.
Greg, el responsable por el texto, tiene una vasta experiencia como guionista, ha trabajado con literalmente decenas de artistas y colabora con los grandes Franquin y Hergé. Él también es el dibujante del serial de humor Achille Talon, famoso en Francia, pero desconocido aquí.
En Luc Orient lo que más envejeció fueron los diálogos de los personajes, que son largos y explicativos, demasiado para los estándares de hoy y no acompañan la agilidad del dibujo. A pesar de eso, la competencia de Greg es innegable y él también es el responsable por la idea original del serial.
En fin, la reedición de Luc Orient es una excelente oportunidad para conocer un poco más los cómics europeos de fantasía y aventura y cuya publicación en Brasil fue interrumpida por la muerte prematura de la revista Tintín, cuya hermana gemela portuguesa fue editada durante muchos años más que aquí, que solamente duró seis meses y 26 números. Al contrario del AI-5 que estuvo en cartelera durante diez años.
Terra Magazine