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Bruce McCall inventó un pasado a través del humor gráfico

Reproducción
Detalle del Bossmobile Gal Friday Execustreak, de 1958.

Claudio Martini
San Pablo, Brasil

El canadiense Bruce McCall es un inventor de recuerdos de cosas que nunca sucedieron, reportajes sobre lugares ficticios, folletos publicitarios de objetos improbables.

Comenzó como dibujante comercial y publicitario, y afinó su técnica ilustrando automóviles para la Ford de Canadá. Luego se fue a Nueva York donde comenzó a colaborar en 1972 en una revista que estaba surgiendo y que iba a revolucionar el humor gráfico y escrito norteamericano como ya lo había hecho Mad veinte años antes: National Lampoon.

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La primera National Lampoon apareció en 1970, como una evolución de la Harvard Lampoon, realizada por los alumnos de la escuela. Cada revista tenía un tema que era desarrollado por los escritores y dibujantes, con una calidad y cuidado excepcional: la dirección de arte, las fotos, el layout de las páginas, todo era ejecutado por un equipo de primera.

La época de oro de esta revista mensual duró hasta 1975 (llegando a un tiraje de un millón de ejemplares), cuando sus tres editores-fundadores vendieron su participación y muchos colaboradores se pasaron a la recién estrenada Saturday Night Live, que recrearía el mismo espíritu de la revista en forma de programa de televisión. La revista duró hasta 1998 pero, como si fuera una marca exclusiva, continúa con un site y una productora de cine, teatro, radio y TV, y de libros.

Entre sus artistas colaboradores, la revista contó con Neal Adams (el excelente dibujante de Batman, Linterna Verde, X-Men y otros), los fantasmagóricos Edward Gorey y Gahan Wilson, los fantásticos Jeff Jones y Vaughn Bodé y muchos otros. McCall encontró allí el vehículo ideal para su humor sofisticado y descabellado.

En 1982 sus colaboraciones en esta revista y también en Esquire y Playboy, fueron reunidas en un libro que se transformó en una rareza, Zany Afternoons. En dibujos que unen el art-deco, las ilustraciones de propaganda de los años 1930 a 1950, las revistas Life, Popular Science y Selecciones del Reader's Digest con el surrealismo de René Magritte, McCall inventa un pasado donde predominan obras monumentales y vehículos gigantescos. Generalmente, las personas retratadas usando o usufructuando estas conquistas ficticias de la humanidad aparecen como hormigas, oprimidas e incapaces de reaccionar ante estas maravillas de la ingeniería y la arquitectura, y que parecen haber sido creadas por un genio enfermizo.

En él vamos a conocer al R.M.S. Tyranic, un navío cien veces mayor que el Titanic, con sus salones lujosos y gigantescos para la primera clase contrastando con los dormitorios de la tripulación que recuerdan a los campos de concentración. Visitaremos la Feria Mundial de El Cairo de 1936, donde en el pabellón llamado El Hombre Americano y Su Dinero, el visitante puede ser encerrado dentro de un baúl y enterrado bajo una avalancha de billetes de 500 dólares flamantes. Y principalmente conocer al Bulgemobile: automóviles monstruosos en tamaño y concepción, que atraviesan incólumes las depresiones económicas y explosiones atómicas, llevando siempre al sonriente propietario quien "ya posee todas las cosas y precisa de algo para poder llevarlas".

En su libro siguiente, Thin Ice, McCall exorciza con humor su traumática infancia en Canadá. Con un padre tirano y una madre alcohólica, él cuenta cómo se refugió en los dibujos para mantener su salud. Este libro se convertiría después en un documental del National Film Board de Canada.

El próximo libro, The Last Dream-O-Rama (Los automóviles que Detroit se olvidó de fabricar, 1950-1960) -un ejercicio de imaginación y humor- muestra que lo que más le gusta es dibujar. Con casi cien automóviles creados por McCall, el libro presenta lo que podría haber sido la industria automovilística si no existieran restricciones de tamaño y precio para los automóviles, ni crisis de combustible, ni la autocensura de los fabricantes y posibles clientes.

En All Meat Looks Like South America, reúne trabajos realizados a lo largo de veinte años y confirma su creatividad y humor, siempre cargados de crítica política y social.

A sus más de setenta años Bruce McCall continúa contribuyendo con su arte único en revistas como The New Yorker, para la cual crea textos de humor y tapas impresionantes.

» Vea el ejemplar de National Lampoon de hoy

» Para conocer la inspiración de los dibujos de automóviles de McCall

Claudio Roberto Martini es diseñador gráfico y editor de la editorial HQs Zarabatana Books.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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