La celebración de esta festividad se remonta a inicios del Siglo XIX, al mismo tiempo que llegaron los primeros pobladores a la región.
Los festejos corrían a cargo de cascarones llenos de oropel y harina perfumada, que tiempo después fueron reemplazados por un desfile multicolor de carruajes y lluvias de confeti.
Las tendencias europeas se dejaban sentir en la celebración de los primeros carnavales, enervando al máximo un estilo recatado que evitaba caer en "actos inmorales" o de insana reputación.
La cerveza y la tambora sinaloense poco a poco fueron haciendo su aparición dentro del júbilo mazatleco hasta convertirse en verdaderos sinodales de dicho festejo.
"La Quema del Mal Humor" donde regularmente se personifica un delincuente, un político o una guerra no deseada, el actor representa lo aborrecido por la gente que lo persigue hasta darle alcance y someterlo a una divertida ejecución que se realiza con gran regocijo en este puerto del Oceano Pacífico.
También se corona a una Reina del Carnaval y a un Rey de la Alegría que después recorrerán el malecón, dispuestos a borrar la tristeza y el enojo entre los asistentes.
Para este año, el mito y la magia se harán presentes durante los principales eventos. La mitología griega, pirotecnia y luces multicolores servirán de referente para revelar la temática del Carnaval, "Historias lejanas".
Seis días de fiesta quizás no sean suficientes para apaciguar el mal humor, sin embargo, el Carnaval de Mazatlán promete pasar un buen momento durante ese lapso de tiempo.