Redacción Terra
Los juegos de 1908 fueron concedidos inicialmente a la ciudad de Roma, pero fueron declinadas, pues según la versión oficial del gobierno italiano, las erupciones del Vesubio en 1906 habían supuesto graves pérdidas económicas para el país.
Así, Londres fue electa sede de la cuarta olimpiada, donde se consolidó el movimiento olímpico en el mundo, debido a la excelente organización. Sin embargo, estos juegos también estuvieron en riesgo debido a la aversión del sector religioso a la práctica deportiva en estos primeros años de siglo.
La ceremonia de apertura fue presidida por el rey británico Eduardo VII y los atletas asistentes marcharon con sus equipos por vez primera alrededor de la pista de atletismo del estadio olímpico y se presenció también el primer juramento. De esta forma, las expectativas generadas, anunciaban un espectáculo esplendoroso con la puesta en marcha de un estadio para 80.000 espectadores, que fue construido en menos de un año, y con una pista de cemento para carreras ciclistas de 603 metros de longitud que circundaba la pista de atletismo.
Estos juegos dieron comienzo el 27 de abril y duraron 6 meses y 4 días, concluyendo el 31 de octubre. Participaron 2035 deportistas (de los cuales 36 eran mujeres) de 22 naciones diferentes. El programa constó de 110 pruebas con 22 disciplinas, 18 de ellas deportes oficiales.
Pese a que en un principio no contaron con un apoyo masivo del público, con el paso de los días fue creciendo el interés de los ingleses por los juegos. 80,000 espectadores vieron como su compatriota Henry Taylor lograba su tercera medalla de oro en los 4 x 200 metros libres con un tiempo récord olímpico para su país. Una de las claves para que los espectadores se interesaran en las competencias, la encontramos en el gran duelo que sostuvieron norteamericanos y británicos en atletismo.
Este duelo, que dominaron los estadounidenses (consiguieron 15 medallas por las 8 de los británicos), permitió que se mejoraran 3 marcas mundiales y 13 olímpicas y fue la primera vez que se corrió con la pista dividida en carriles. Smithson logró superar el récord mundial de 110 m vallas (15 segundos) y Bacon el de 400 m (55 segundos). Por su parte, el sudafricano, de 19 años, Reginald Walker causó sensación al igualar el récord mundial de los 100 m lisos (10''8).
Dentro del anecdotario de estos juegos, encontramos que el maratonista italiano Dorando Pietri, durante la prueba cayó agotado varias veces al suelo, y fue auxiliado por los jueces a petición de los espectadores. Pietri cruzó la línea de llegada en primer lugar, pero fue descalificado. A Pesor de ello, el atleta italiano recibió todos los honores por parte del público inglés y recibió como consolación un trofeo de oro.
Además, los arqueros William y Charlotte Dod se convirtieron en los primeros hermanos en ganar sendas medallas doradas. El deportista de tiro, Oscar Swahn, a la edad de 60 años, se tornó en el competidor de mayor edad en alcanzar una medalla de oro durante estos juegos.
El día 20 de julio, en plena disputa de las competiciones, murió el que fuera primer presidente del Comité Olímpico Internacional, el griego Demetrius Bikelas. Sin embargo, su muerte pasó desapercibida en la capital inglesa y no se realizó declaración alguna.
