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Ciudad de México (México). Las personas con padecimientos renales en etapas tempranas pueden no presentar síntomas de manera evidente, lo cual dificulta su detección que, de no ser diagnosticado a tiempo, puede ser mortal.
En México existe una todavía muy débil cultura de diagnóstico oportuno pare enfermedades renales. Es por eso que resulta importante desarrollar instrumentos y programas que faciliten la comunicación médica para la prevención, sobre todo si se toma en cuenta que los principales factores de riesgo para enfermedad renal son diabetes e hipertensión, altamente presentes entre los mexicanos.
De entre las enfermedades renales, la Enfermedad Renal Crónica (ERC) es la más peligrosa, pues es la etapa más avanzada y es aquella que, inevitablemente, requiere de la aplicación de alguna terapia de remplazo renal, es decir, que sustituya las funciones del riñón.
En México, la incidencia de la ERC, también conocida como insuficiencia renal crónica, está creciendo junto con la edad de la población y enfermedades asociadas a esto como son la hipertensión y el aumento en los índices de diabetes provocados por la obesidad. Aproximadamente 400 a 600 millones de adultos alrededor del mundo sufren de IRC.
Mientras que la incidencia global aumenta, los costos de la salud pública pueden llegar a ser potencialmente abrumadores, haciendo que la detección, prevención y opciones de tratamiento costo-efectivos cobren mucha mayor relevancia.
En el marco del Día Mundial del Riñón, Baxter exhorta a la población a evaluar su riesgo y someterse a un examen de detección, de considerarlo necesario. La población que tiene mayor riesgo de desarrollar insuficiencia renal es aquella que sufre de diabetes mellitus, la cual, en México, fluctúa entre los 6.5 y los 10 millones de personas de acuerdo a la Federación Internacional de Diabetes.
Conforme la enfermedad renal progresa, los riñones de las personas trabajan cada vez menos. Si la enfermedad es detectada en una etapa temprana, algunos cambios en el estilo de vida y medicamentos pueden preservar la función del riñón por un periodo de tiempo más largo. Una vez que la enfermedad progresa, las personas que tienen una falla o insuficiencia renal dependerán de una terapia sustitutiva, usualmente a través de la diálisis peritoneal o el trasplante para reemplazar la función del riñón que se ha perdido y poder sobrevivir.
Cuando la enfermedad renal avanza hasta la llegar a insuficiencia renal crónica, el trasplante es mejor opción.
Para mayor información sobre los exámenes de detección y opciones de tratamiento consulta a tu médico o visita www.renalinfo.com.
Con información de Fleishman México |