La protesta contra la violencia llegó hasta el futbol toda vez que la afición mexicana tapizó las tribunas del Estadio Azteca de blanco
La protesta contra la violencia llegó hasta el futbol toda vez que la afición mexicana tapizó las tribunas del Estadio Azteca de blanco.
Los fanáticos acudieron al Coloso de Santa Úrsula para presenciar el duelo eliminatorio rumbo al Mundial del 2010 entre México y Jamaica vestidos de blanco, convirtiendo en todo un éxito el llamado de la Federación Mexicana de Futbol a expresarse ante la ola de violencia que azota al país.
En un Estadio Azteca a su máxima capacidad, la afición mexicana acudió a apoyar a su equipo, pero conscientes de la protesta que se extendió al futbol por lo difícil que se ha hecho la vida en el país debido a la ola de secuestros, ejecuciones y asaltos que se viven día a día.
Este llamado se hizo luego de que hace una semana se realizó en la capital del país una megamarcha en contra de la violencia y que abarrotó el Centro Histórico y las principales avenidas colindantes de miles de personas que expresaron su repudio a la inseguridad que se vive a lo largo y ancho del país y específicamente tras el asesinato del niño Fernando Martí, hijo del empresario Alejandro Martí, quien tras los hechos les recomendó a los políticos del país que "si no pueden, renuncien", en alusión al combate a la inseguridad.
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