La nuevas estipulaciones respecto a la capacidad máxima del motor de los autos de Fórmula 1 (2500cc para motores aspirados y 750cc para motores turbo) acaban con el monopolio de victorias de Ferrari. El gran beneficiado es Fangio, que pilotando en primera instancia el recién introducido Maserati 250F, y cambiando después a la escudería Mercedes-Benz, se hace a su segundo título mundial al alcanzar 57 puntos, mientras que Froilán González, el subcampeón, consigue sólo 26. Mercedes-Benz y Lancia ingresan de manera oficial al campeonato.