La contratación del año la hace Ferrari: firma con Schumacher un contrato por 25 millones de dólares anuales (cifra que aumentaría poco después a 31) y de esta manera el alemán es el primer piloto que entra a formar parte de la lista de los deportistas mejor pagados, quedando detrás solamente de Michael Jordan. McLaren anuncia, para sorpresa de muchos, el fin de su contrato con Marlboro y la aparición de su nuevo patrocinador: West. Jacques Villeneuve, tras triunfar en Fórmula Cart, se une al equipo Williams, para el que sorprendentemente consigue la pole position en su primera carrera. El auto de Schumacher no cuenta con el nivel óptimo, pero aún así consigue su primera victoria con la escudería en el GP de Barcelona bajo una intensa lluvia. A pesar de los excelentes resultados conseguidos -título mundial incluido- Williams decide reemplazar a Hill por Heinz-Harald Frentzen, en una decisión bastante controvertida. Con su título en la temporada, Damon Hill se convierte en el primer hijo de un campeón mundial de F1, que logra repetir la hazaña de su padre.